Instagram mató mi proyecto

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Instagram mató mi proyecto

A propósito de la función de compras en Instagram que te permite taggear productos para cuentas ecommerce.

Instagram ShoppableDurante el primer semestre de 2014, trabajé arduamente en mi tesis del máster en marketing que realice en NYU. Se trataba de crear un proyecto de startup guiado por un reconocido venture capitalist. Había que desarrollar desde una idea a un completo plan de negocios, que incluía un elevator pitch, plan de marketing, finanzas, proyecciones, etcétera.

 

Mi proyecto se llamó iTag

 

El problema que viene a solucionar iTag tiene que ver con lo invasivo que se ha vuelto el mundo del marketing. Y por lo tanto, lo molesta y poco fluida que se ha transformado la experiencia en redes sociales.

iTag es una herramienta de marketing que usa el WOM (boca a boca) y el UGC (contenido generado por usuarios) para ayudar a las marcas a publicitar sin perder relevancia y sin ser invasiva en la experiencia de los usuarios.

Realmente los encargados de publicitar son los usuarios, el problema es cómo las marcas pueden ser parte de esta conversación y relación.

iTag busca, de forma entretenida e interactiva y usando gamification, motivar a los usuarios a interactuar y taggear a las marcas, productos y servicios cuando están contentos con la experiencia que estos les han entregado; y así que otros amigos y conocidos puedan experimentar esa buena experiencia.

 

Y llegó Instagram.

No puedo negar que se me aprieta un poco el corazón al saber que años después mi idea se materializó, pero no por mí.

Aquí se me cristaliza un consejo que recibí una vez de una exitosa emprendedora en serie, Tegan Monique Gaan. Después de una exposición de su startup, Gigit, me acerqué a ella y le pregunté por el miedo que yo tenía en mostrar mis ideas, proyectos, etcétera, y que me copiaran.

Su respuesta me inspiró en varios ámbitos de mi vida. Ella me dijo que no hay que tener ese miedo porque nadie en el mundo podría desarrollar esa idea o proyecto de la misma forma que yo podría hacerlo. Y me compartió su experiencia presentando su proyecto a inversionistas y de cómo los inversionistas invirtieron mucho más en ella que en su proyecto. Finalmente, el factor que los hizo decidirse fue que creyeron en ella, en su pasión, convicción, aptitudes y demás para desarrollar ese proyecto.

Años más tarde, Instagram me enseña dos cosas. El hecho de que nadie puede diseñar y desarrollar mi idea como yo, puede significar hoy lo siguiente:

  1. Realmente no pudieron desarrollar la idea como yo, ya que sigue siendo una herramienta para marcas y no aprovecha la posibilidad de que el usuario sea el que tiene la voz.
  2. Que si yo no diseño mi idea y sigo adelante con mi proyecto, obvio que debería tener miedo de contarlo, porque no soy parte de la realidad y quedo en el mundo de las ideas; por lo tanto, no puedo competir.

 

Moralejas.

Si te quedas con tu proyecto en el papel y desistes en la lucha por concretarlo, no alegues si después lo hacen.

¡Tengo que mostrarle iTag a Instagram para que mejoren los shoppable posts!

Andrés Guiloff
andres@maverick.studio
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