Supermarca: ¿cuál es tu promesa?

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Supermarca: ¿cuál es tu promesa?

Hace poco escuché a Seth Godin, quien explicaba el siguiente concepto: ¿qué hacen los marketeros? Ellos hacen una promesa a la gente. Una promesa muy específica o general, emocional o sutil; pero una promesa, al fin y al cabo. Y la promesa es que si sigues recorriendo este camino, si investigas más esto, si me envías dinero, si interactúas con nosotros, vas a recibir algo a cambio.

Esa promesa puede ser algo súper específico. Dale una moneda al heladero y te entregará un helado en paleta. Esa es una promesa que aprendemos cuando tenemos 4 años. Si le das la moneda al heladero, y no te da el helado en paleta, le va a tomar mucho tiempo volver a ganar tu confianza. Y ni aún todas las promociones en el mundo van a ayudar, porque él rompió su promesa.

La promesa es el último eslabón en la escala de la estrategia, justo antes de crear las tácticas. La promesa es el resultado concreto del estudio, de la investigación y de la creación de la estrategia. Conecta el concepto con lo emocional. Responde la pregunta del consumidor: ¿por qué debiera importarme?

¿Cuál es la promesa que estamos haciendo? ¿Es común? ¿Acaso todos los demás están haciendo la misma promesa?

¡Mi promesa tiene que ser única! Y tiene que estar definida en base a mi consumidor y no en mí, en lo que yo creo, en lo que mi producto o servicio apunta, etcétera. Esa promesa tiene que solucionar eso que a la persona no la deja dormir en la noche.

Una promesa potente, clara y no tan específica, la vas a encontrar en el “Sweet Spot”; ahí donde convergen tu target y tu producto, servicio o marca.

Seth Godin terminó diciendo: “Cuando la gente ve, habla o se refiere a tu marca… ¿Qué ve? ¿Qué dice de ti? ¿Tu promesa? ¿La estás cumpliendo? ¿Qué pasa cuando sobrepasas las expectativas? ¿Qué pasa cuando no las logras sobrepasar? ¿Es tu promesa muy grande? Porque cuando tu promesa es demasiado grande, defraudas a la gente y eso duele. ¿Es tu promesa muy pequeña o muy específica?”.

Puedes ir muy lejos en esta dirección entendiendo qué necesita la gente y cómo puedes prometérselo a ellos.

Cuando logras transmitir tan bien tu promesa, como la del heladero al niño, entonces creas una relación a largo plazo; y eventualmente, embajadores de tu marca y tu promesa.

Andrés Guiloff
andres@maverick.studio
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